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Mesón Torreblanca (Torreblanca)

Mesón Torreblanca


Hoy nos vamos a Torreblanca, un lugar que conserva el encanto de pueblo con muchas posibilidades turísticas, donde perderse por sus calles y comer en el Mesón Torreblanca, que hoy nos ocupa y que es una opción muy a tener en cuenta.

El Mesón Torreblanca es una empresa familiar consolidada, abierto desde el año 2000 y regentado por Alejandro desde 2014, quien atiende a sus hasta 60 comensales diariamente. Alejandro Tena, Chef de formación académica y espíritu inconformista, se actualiza y le gusta participar en concursos (consiguiendo el Primer premio tapa especial elaborada con cerveza Estrella de Galicia en el Salón Gourmet de Madrid 2016). La cocina sorprende porque dispone del equipamiento de un gran restaurante. Es un mesón familiar de los de toda la vida, transmite una cuidada imagen de funcionalidad y versatilidad y cuenta con otros atractivos como la brasa tras una pantalla de cristal. Alejandro se sitúa en una encrucijada entre sus posibilidades gastronómicas de autor con toques de vanguardia, aunque la realidad del día a día se impone.

Da la cara con los menús de diario, y ahí ya demuestra su buen hacer con elaboraciones tradicionales, pero con presentaciones cuidadas que aportan una diferencia que se ve, se nota, está presente. Principalmente sus clientes son gente de paso entre semana y los fines de semana los vecinos que valoran ese buen hacer y los visitantes que buscan comer bien. En su oferta está presente el menú especial y tiene siempre la carta operativa, incluso entre semana, divida en entrantes crudos, del mar, de la tierra, arroces ¡por encargo!, pescados y carnes. Organiza actividades gastronómicas seductoras como el menú maridaje de Gin Tonic, o menú gastronòmic de la tomata en verano. Próximamente se sumará a su oferta un atractivo menú carta repleto de intenciones.

Para este reportaje nos preparara una muestra de sus elaboraciones más representativas y nos confiesa que sus clientes prefieren las elaboraciones de mar. Utiliza masivamente los productos de proximidad y locales de calidad, y su producto estrella son las alcachofas de Torreblanca (D.O. Benicarló). También quesos de Tot de Poble, langostinos de la costa, tomates de penjar, pescado de lonja, frutas y verduras de producción propia, en definitiva, detalles que elevan la calidad de la cocina y mejora la presentación. Veamos con más en detalle, más en profundidad.

Nos encanta comenzar con pan tostado, “tomata de penjar” y ajo para restregar acompañado de aceite de producción propia de arbequina y hojiblanca; en este caso apetece más ya que el ambiente de mesón parece que acompañe…

Nos atiende David, un tío muy salao. “Caballero, para su primer plato necesitará este cubierto”. Una cálida crema de alcachofas de nuestra huerta con virutas de jamón crujiente y AOVE. Sabrosa, aterciopelada y reconfortante. Seguimos el aperitivo con unas croquetas de bacalao con allioli negro, cuadradas, servidas sobre pizarra y contrastado con lágrima de puré de guisante. Muy visual y muy ricas.

Continuamos con unas alcachofas salteadas con langostino “monet” y fino. Alcachofas confitadas, delicados langostinos de costa de carne firme, con todo el sabor de la huerta y del mar y tiene un componente de aromas de fino muy acusado. David nos da una clase sobre la utilización del rall para capturar los langostinos. No tiene precio.

El pan fresco es de la panadería de la Galla, rústico, crujiente y tierno. Buenísimo.

Alejandro nos agasaja con unas espardenyes a la Bilbaína, un plato selecto de textura tierna y al dente y jugo ligeramente ligado. Un bocado de lujo para los amantes de los productos auténticos.

Fue una sorpresa el tataki de atún de Balfegó con brotes de rábano picante y salsa de soja, wasabi y shichimi tagarashi, para esta ocasión blanco y con la textura singular que le aporta la MerryChef ¡No sobró ni uno!

Cerrando el apartado de los entrantes un espectacular pulpo a la brasa con alioli y pimentón de Alcanar terminado a la piedra volcánica, tiene un aspecto agreste muy acertado y adecuado, la piel tostada y crujiente esconde un interior de gran terneza, que junto a las patatas a la brasa y el alioli, invade inmediatamente la memoria de sabores y aromas conocidos, esencia de algo muy nuestro. Totalmente recomendable.

Ya, para terminar con esta muestra de cocina de mar y de huerta, una suprema de Corvina Rex sobre verduritas y caldo de sus espinas tostadas. Elegante pescado, crema de legumbres y ceniza. Elaboración muy cuidada, respeta al máximo las cualidades del pescado fresco del Grau y lo combina de forma ligera pero contundente con la blanquísima carne de las berenjenas asadas y el verde de la crema.

¿Quién puede resistirse a unos provocadores postres de elaboración propia? Un flan de queso con mermelada de albaricoque de nuestro huerto, Panna Cotta de manzana asada con coulis de frutos rojos y Postre de la casa, un bowl de crema sobre galleta impregnada de café, terminado con coulis de fresas y Chantilly. Cada uno con su personalidad, ligeros, apetecibles y un poco mágicos.

Llega la hora de poner fin a este reportaje y queríamos contarles las cosas que más nos han gustado de este restaurante. Nos ha gustado su oferta actual y atrevida, nos ha gustado la presentación, con platos cuidados, sencillos, sin excesos pero con personalidad, nos ha gustado la calidad del producto y los puntos de cocción muy ajustados, que preservan y acentúan las cualidades organolépticas, nos han gustado las raciones, abundantes, que nos dan la sensación de haber comido bien. Alejandro conjuga la parte práctica, familiar y polivalente con la vertiente gastronómica, sin duda, es el desafío de este Chef. Aunque nos quedamos con las ganas de probar los arroces. Por nuestra parte, la cocina ¡Chapó!



Carta de vinos

Un restaurante familiar, donde Alejandro, a la vez que se encarga de la cocina, también elabora la carta de vinos.

Una carta que prepara junto a los bodegueros y distribuidores de la zona, siempre previa cata y dando prioridad a los vinos que a Alejandro más le gusten.

Reestructura la carta de vinos una vez al año, dando importancia a los vinos de Castellón, tanto de la I.G.P. como de las bodegas que están fuera de ella.

Para nuestra comida, nos recomendó un vino blanco, ALCOVI BLANCO 2018, elaborado con las variedades sauvignon blanc, planta fina y castellana.

Bodega Alcovi, situada en la Sierra de Espadán, en el pueblo de Almedijar, una bodega que pertenece a la I.G.P. Castelló.

Un vino joven de escasa producción, alrededor de 1200 botellas.

Con un color amarillo pálido brillante, en nariz destacan las notas de manzana verde y toques florales, en boca es ligero, fresco y sedoso.

La bodega trabaja 8 hectáreas de viñedo propio en terrenos de secano, en agricultura ecológica.


Mesón Torreblanca

C/ Sant Jaume, 83, Torreblanca,

Teléfono: 964 42 02 60